10:06

Pasantía

En la semana de pasantías que nos ofreció el Colegio, yo escogí irme a Oracle, una multinacional que desarrolla bases de datos y software administrativo. Llegué el lunes a las 9:30 a.m entusiasmado por trabajar, pero pronto me daría cuenta de que este entusiasmo iba a desaparecer. Este desvanecimiento no ocurrió por experimentar cómo es el ámbito de trabajo, sino porque no se cumplió lo que el Colegio me había planteado. Pero antes de decirles por qué sucedió esto, les voy a contar qué hice en los cuatro días que pasé en Oracle. Como decía, el lunes llegué a las 9:30 y Mireya, la secretaria de Ricardo Pedroza, el presidente de Oracle en Colombia y Ecuador, me presentó el itinerario del día. Lo primero y único que iba a hacer era acompañar a los e-Talents, un grupo de estudiantes de universidad que hacen una pasantía de un año en Oracle. A decir verdad no hice mucho con ellos; después de una hora y media ya me habían aportado todo lo que podían. De ahí en adelante hasta las cuatro de la tarde me volví una carga para ellos. El segundo día, y los dos siguientes, tenía tres charlas de una hora cada una con empleados que me hablarían sobre sus cargos. Los oía durante una hora todos los días, muchas veces temas que no me interesaban. A las 12 salía a comer y volvía a las 2 para tener una charla más e irme a mi casa.

Cuando la coordinadora de este nuevo programa me preguntó en qué empresa quería trabajar yo le respondí “No me importa cual empresa sea. Quiero una donde yo tenga las manos en la masa en algo relacionado con programación”. Ella, en un tono muy convincente, me respondió que sí se podía hacer lo que yo quería. Como se dieron cuenta lo que yo experimenté en Oracle estuvo lejos de lo que tenía en mente y de lo que me habían prometido. Sin embargo, el hecho de que esto no haya sido lo que yo esperaba, no le quita lo enriquecedor que fue aprender cómo funciona una multinacional en Colombia.

10:16

Pasando de millas a kilómetros con la serie de Fibonacci (Fn=Fn-1 +Fn-2)

La serie de Fibonacci (Fn=Fn-1 +Fn-2) tiene la cualidad de que la fracción de cualquier n+1 sobre n, siendo n un número dentro de la secuencia y n+1 el número que lo precede dentro de la serie, se acerca cada vez más al golden ratio o φ (1.61803399) cuando n tiende a ∞ . Curiosamente la razón de cambio entre las millas y los kilómetros es similar al valor de φ, tanto así que la resta de los dos tan solo da 0.00868999.
Bueno, no mas teoría, vamos a la práctica. Si quisiéramos saber cuántos kilómetros son 13 millas tan solo tendríamos que saber que 13 es un número dentro de la serie de Fibonacci y que el número que lo sigue es 21, por lo tanto 13 millas son 21 kilómetros. Si quisiéramos hacer la conversión de kilómetros a millas tan solo tendríamos que saber cuál número dentro de la serie lo antecede. Esto es muy útil si el número que queremos convertir forma parte de la serie, pero si no estuviera en ella ¿cómo lo haríamos?
Fácil, si quisiéramos convertir 123 millas a kilómetros tendríamos que componer 123 a partir de números dentro de la secuencia de Fibonacci, y después encontrar el siguiente número dentro de la serie que precede a los números usados para componer el número original. Ejemplo: 123 se compone de 83 y 34, los números que los siguen dentro de la secuencia son 55 y 144, la suma de estos dos es 199 y la conversión oficial de 123 millas a kilómetros es 197.94, bastante cerca. He encontrado que esta proporción también se puede usar para convertir de metros a pies y viceversa con una pequeña modificación: multiplicar por 2 después de encontrar el número que precede original. 21 metros en pies serian 68 , ya que 34 * 2 es 68.

http://www.catonmat.net/blog/using-fibonacci-numbers-to-convert-from-miles-to-kilometers/